Este jueves se llevó a cabo la presentación del estudio sobre el tránsito por Guatemala de niños, niñas y adolescentes, a través de la reconstrucción narrativa denominada “Cartografías de la Niñez Migrante”.

La investigación fue realizada por el equipo consultor conformado por Fredy Antonio Pastor Hernández, Luz Maribel Carreto Requena, Carlos Oswaldo Samayoa De León y Juan José Méndez Barrios. La misma analiza la movilidad de niños, niñas y adolescentes (NNA) en tránsito por y desde Guatemala, con énfasis en las formas de acompañamiento, las rutas utilizadas y las respuestas institucionales del Estado. El estudio parte del reconocimiento de que la migración de NNA no es un fenómeno excepcional ni coyuntural, sino una expresión estructural de desigualdades históricas, dinámicas económicas regionales, violencias múltiples y limitadas oportunidades de desarrollo en los territorios de origen.

Desde un enfoque cualitativo, la investigación combinó entrevistas, grupos focales y observación en puntos estratégicos de tránsito y frontera. El análisis se apoyó en marcos teóricos contemporáneos sobre movilidad humana, NNA en desplazamientos forzados, y la doctrina internacional de derechos de la niñez, lo que permitió situar la experiencia de movilidad de los NNA desde sus propias percepciones, estrategias y formas de agencia, más allá de lecturas exclusivamente normativas o securitarias.

Uno de los principales aportes del estudio es la problematización de la categoría de “niñez no acompañada”. Si bien esta noción cumple una función jurídica fundamental, el trabajo empírico evidencia una brecha entre su definición normativa y la forma en que los NNA comprenden su experiencia migratoria. Para muchos, viajar con un coyote. constituye una forma de acompañamiento socialmente reconocida, por otro lado, “ir solos” se asocia a la ausencia total de orientación adulta. El uso acrítico de la categoría tiende a homogeneizar trayectorias diversas y a producir respuestas institucionales poco ajustadas a la complejidad real del fenómeno.

El análisis de las rutas migratorias confirma, la frontera con México es el principal punto de salida de NNA del país, particularmente a través del corredor occidental. La ruta Huehuetenango La Mesilla/Comitán presenta una relevancia específica por su articulación temprana con estructuras del crimen organizado en el sur de México. En este corredor, los traslados se realizan mediante acuerdos funcionales incrementales del riesgo del trayecto y, en el caso de los NNA, introducen dinámicas de control y reconfiguración forzada del viaje diluyentes rápidos de cualquier expectativa inicial de protección.

Un grupo altamente vulnerable identificado por la investigación es el de la NNA migrante en completa soledad en tránsito por la frontera de Tecún Umán. La ausencia total de acompañamiento adulto expone a la NNA de forma directa a controles policiales, extorsiones y violencia, sin mediación alguna para amortiguar los riesgos. Para muchos, este cruce constituye una experiencia temprana de vulneración que marca su relación posterior con el Estado y refuerza estrategias de evasión institucional y uso de rutas más peligrosas.

La investigación documenta la violencia ejercida por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) contra personas migrantes, incluidos NNA, particularmente en fronteras ypuntos de tránsito. Esta violencia se expresa principalmente en extorsiones, amenazas de detención arbitraria, registros abusivos, y aparece como una práctica normalizada más que como hechos aislados. En el caso de los NNA, la condición de minoría de edad no activa protección, incrementa la vulnerabilidad, y genera afectaciones emocionales profundas y una desconfianza estructural hacia las autoridades. Estas prácticas confluyen y se pueden denominar como “zonas de tolerancia institucionalizada”, donde el abuso opera como un mecanismo informal de regulación del tránsito migratorio. La violencia policial no solo vulnera derechos, y produce efectos estructurales, además incentiva la evasión de controles formales, empuja a los NNA hacia rutas más riesgosas y debilita cualquier intervención estatal con enfoque de protección.

El uso de tecnologías digitales constituye otro hallazgo central. Redes sociales y grupos de WhatsApp funcionan como sistemas informales de orientación y acompañamiento, facilitando el intercambio de información en tiempo real sobre rutas y controles. Estas herramientas amplían la agencia de los NNA y reducen la incertidumbre inmediata, pero también reproducen asimetrías de poder y nuevos riesgos asociados a información fragmentaria o manipulada.

El análisis institucional revela una marcada debilidad del Estado guatemalteco en materia migratoria, caracterizada por falta de recursos, fragmentación de competencias y alta dependencia de la cooperación internacional. A nivel municipal, la migración rara vez se aborda como política pública, y las respuestas suelen limitarse a acciones caritativas y desarticuladas.

Entre las principales recomendaciones, la investigación propone avanzar hacia un sistema básico de gobernanza migratoria centrado en el tránsito seguro, la no criminalización, incluso en contextos de fuertes restricciones fiscales. Garantizar en la NNA a no ser hostigados, ni extorsionados por las autoridades de gobierno, se constituye en un piso mínimo de protección con alto impacto potencial.

Finalmente, el estudio subraya la necesidad de reorientar la cooperación internacional hacia la solidaridad activa y el acompañamiento integral de NNA en movilidad humana, superando enfoques centrados exclusivamente en la contención y el retorno, con el reconocimiento de la corresponsabilidad regional en la reproducción de las causas estructurales de la los niños, niñas y adolescentes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí